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PRESENTACIÓN
El
Proyecto de Cooperación Social tiene como objetivo
fomentar la participación de los ciudadanos y estructuras sociales de la zona, en los programas de actuación de
la Mancomunidad, en base a los principios de corresponsabilidad
social y a los mecanismos de autoayuda.
Se deben implicar tres sectores: los propios afectados, la
población en general y el entramado social, a
través de: Autoayuda, voluntariado y los órganos de
participación en coordinación con las ONG.
Este Proyecto desarrolla su actuación,
fundamentalmente, a través de los Centros
Locales de Empleo para Mujeres y Jóvenes de La Unión y
Fuente Álamo. Su
misión es la de contribuir al desarrollo del empleo,
impulsando la empleabilidad, el espíritu de empresa, la
adaptabilidad, la igualdad de oportunidades y la inversión en
recursos humanos.
El
objetivo primordial es mediar entre mujeres y
jóvenes y empresas, es decir, servir de punto de conexión entre
quienes están en situación de desempleo y quienes necesitan cubrir
un puesto de trabajo. Para ello, disponemos de una bolsa de
trabajo y gestionamos demandas y ofertas de empleo. Así, por un
lado, las mujeres y jóvenes cuentan con mayores posibilidades de
acceso al mercado laboral y, por otro, las empresas disponen de un
servicio que les facilita la selección de personal,
proporcionándoles los candidatos/as cuyo perfil mejor se adecue a
los puestos ofertados.
Asimismo, la función de nuestros Centros Locales de
Empleo es promover el principio de igualdad de oportunidades entre
hombres y mujeres, principio que constituye el corazón de toda
sociedad democrática, basada en el respeto de los derechos de las
personas y del principio de justicia social. Por ello, creemos
necesario garantizar la aplicación transversal de la igualdad de
oportunidades entre hombres y mujeres en todos los ámbitos y,
seguir impulsando cambios profundos en las actitudes,
comportamientos y estructuras sociales para alcanzar un modelo de
sociedad en donde hombres y mujeres tengan las mismas
oportunidades para participar en condiciones de igualdad en todos
los ámbitos de la vida política, social, cultural, económica y
laboral.
Otro
de los Proyectos que se gestionan desde el Programa de Cooperación
es el de Mayores.
La dotación por parte de las Administración de
infraestructuras y equipamientos especialmente destinados para
personas mayores, es un compromiso que han asumido para conseguir
el aumento de la calidad de vida de este sector de la población,
en su sentido más amplio. Además, este colectivo tiene otro tipo
de necesidades que, con carácter complementario, deben facilitarse
para que la implicación con su entorno convivencial sea una
realidad. Para ello, pretendemos que los mayores puedan
desarrollar actividades enfocadas a la formación, la ocupación y
tiempo libre, actividades socio-culturales y fomento de las
relaciones interpersonales.
Las Asociaciones, Clubes y Centros de Personas
Mayores son espacios destinados a cubrir este tipo de objetivos,
pero en muchos casos precisan de una dotación de apoyos humanos
externos, que faciliten su gestión y sean capaces de prepararles
para la autogestión como objetivo último del programa. Se habla de
dinamización, apoyos, promoción social, etc. Estos centros deben
abrirse a la comunidad a la que pertenecen y deben contribuir de
manera activa a la creación de vida social y cultural en sus
municipios. Deben encontrar la posibilidad de convertirse en
agentes activos y protagonistas de su propio desarrollo y el
desarrollo de su territorio.
En cuanto al
Proyecto dirigido a Asociaciones y
Voluntariado, se ha de partir de la base de que hoy día
el voluntariado ha superado las viejas concepciones que lo
asimilaban con la beneficencia o con lo puramente asistencial, de
manera que, en la actualidad, surge con fuerza, concebido como
una forma legítima y libremente asumida por la ciudadanía, de
participación en los asuntos que les afectan. El voluntariado
supone un claro ejercicio de ciudadanía y de participación, que
adquiere un significado desde los conceptos de solidaridad y
justicia en cuanto a expresión de dos de los valores más elevados
de la condición humana.
Corresponde, por
tanto, a los poderes públicos facilitar, promover y apoyar la
participación ciudadana en acciones de voluntariado, en cuanto
forma de participación democrática.
Diversas
recomendaciones internacionales reconocen la importancia que en el
mundo actual tiene la acción voluntaria como instrumento de
solidaridad y de desarrollo y, en consecuencia, la conveniencia de
que se apoye y fomente el voluntariado como mecanismo de
participación comunitaria, ayudando a la formación y reciclaje,
sensibilizando a la sociedad en general sobre su importancia y
favoreciendo su presencia en los medios de comunicación.
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